La tecnología en el Maserati GranTurismo
El Maserati Granturismo es impulsado por un motor en V a 90º, de ocho cilindros y 4.244 cc, que es el último desarrollo de la compañía. El motor desarrolla 405 CV a 7.100 rpm, lo que representa una potencia específica de 96,4 CV/litro. Compacto y ligero, sus culatas están fabricadas en aluminio y silicio. Las 32 válvulas son accionadas por dos árboles de levas por bancada, siendo el árbol de levas de admisión controlado por un variador continuo de baja presión. El sistema de lubricación consta de un cárter húmedo, lo que significa una reducción del ruido, haciendo del habitáculo un lugar más silencioso. El motor produce un rugido tranquilizador que nunca interfiere con la experiencia de la conducción.
El escape montado en este V8 cumple con las regulaciones más severas en cuanto a contaminación, sin comprometer las prestaciones del vehículo. Técnicamente, el metal ha sustituido a la cerámica en los catalizadores, como sucede en los vehículos de competición.
La aceleración del Maserati V8 es inmediata, y gracias al control de aceleración ‘drive by wire’ el coche responde hasta al más mínimo movimiento del pedal.
La nueva caja de cambio hidráulica del Maserati GranTurismo obtiene lo mejor del motor. El cambio automático auto-adaptativo es especialmente útil a niveles de revoluciones bajos-medios, mientras que la potencia máxima no se ve mermada. Los cambios de marcha pueden hacerse hasta a 7.200 rpm, un régimen que ninguna otra transmisión automática en el mundo puede igualar.
Existen cuatro modos: Auto Normal para una conducción confortable, Auto Sport para un paseo más deportivo, Auto ICE para condiciones de baja adherencia y también existe un modo Manual. En manual, es el conductor quien elije cuando cambiar de marcha a través de las levas en el volante.
El Maserati GranTurismo reacciona brillantemente gracias su perfecta distribución de pesos: el 49% del peso del vehículo se sitúa sobre el eje delantero y el 51% sobre el trasero. Esta configuración se consiguió situando el motor por detrás del eje delantero, dándole al conductor una sensación incomparable de seguridad en cualquier condición.
El chasis autoportante posee una gran rigidez y alta resistencia, con una estructura de acero que permite a la suspensión adaptarse a cada cambio de la superficie.
Esto mejora el comportamiento dinámico del vehículo y asegura una conducción más confortable.
Opcionalmente el GranTurismo puede ser equipado con el sistema Skyhook, con amortiguadores en aluminio que se ajustan continuamente. Esta tecnología selecciona automáticamente el nivel óptimo de amortiguación, y se integra con el sistema de seguridad MSP y con la gestión de la caja de cambios automática. El resultado es un vehículo que se ajusta a las características de cada conductor, adaptándose como un guante.
El sistema Skyhook asegura el control automático y continuo de la amortiguación bajo cualquier condición de la carretera. Realiza esto sin afectar a la comodidad y sin penalizar las prestaciones o comprometer la naturaleza deportiva del vehículo.
El sistema Skyhook actúa utilizando sensores de aceleración que detectan el movimiento de las ruedas y el chasis. Una unidad de control procesa la información que recibe de estos sensores, analiza el tipo de conducción y la superficie de la carretera, ajustando instantáneamente los amortiguadores a través de las válvulas montadas en su interior. Sin embargo, dado que el sistema Skyhook y la transmisión comparten información de los mismos sensores, los ingenieros de Maserati han integrado ambos sistemas. De esta manera el GranTurismo es capaz de modificar los ajustes de la suspensión, de manera que el conductor aprecie aún menos los movimientos de la carrocería durante los cambios de marcha.
Seleccionando el modo ‘Sport’ el ajuste se vuelve más duro, se reduce el balanceo, las transferencias de carga son más contenidas, aumenta la agilidad y la estabilidad, permitiendo aumentar las prestaciones. La unidad de control de la transmisión reduce los tiempos de cambio en un 40% y el sistema Skyhook se centra en obtener el mejor ajuste dinámico, haciendo del GranTurismo un vehículo más fácil de conducir, proporcionándole un mayor agarre. Juntos, los dos sistemas se combinan para ofrecer cambios de marcha más deportivos y dinámicos.





