La tecnología del Maserati Quattroporte S
El Maserati Quattroporte S está equipado con un nuevo y potente motor de ocho cilindros en V a 90º con una cilindrada de 4.691 cc. Desarrolla 430 CV a 7.000 rpm y tiene un par máximo de 490 Nm a 4.750 rpm.
Reconocible por su distintiva culata de color rojo, la unidad de 4.7 litros es la última en la nueva cosecha de motores de cárter húmedo. Se ha desarrollado especialmente para garantizar al Maserati Quattroporte S una conducción todavía más emocional, con cambios de marcha más suaves y prestaciones de primera clase. El incremento de cilindrada de 4.244 a 4.691 cc se ha conseguido aumentando el diámetro y la carrera de los cilindros y analizando las masas longitudinales del motor. La relación entre el diámetro de los pistones y la distancia entre ejes de los cilindros está ahora en línea con la de sus competidores más cercanos. Las soluciones técnicas adoptadas reducen las fricciones internas y hacen al motor del Quattroporte S extremadamente fiable y silencioso. Todo esto significa menor consumo y la oportunidad de obtener una distribución precisa que mejore el llenado de los cilindros. Estas características reflejan a la perfección los puntos fuertes de los motores Maserati más recientes: tienen potencia elevada y suben y bajan de revoluciones con rapidez.
Con el 82% del par máximo disponible a tan sólo 2.500 rpm, el motor V8 de 4.7 litros hace fáciles los adelantamientos durante los viajes y proporciona un funcionamiento impecable a lo largo de toda la gama de revoluciones.
Las prestaciones del propulsor de 4,7 litros son excelentes: rinde 430 CV, alcanza una velocidad máxima de 280 km/h y cubre el 0-100 km/h en sólo 5,4 segundos.
La transmisión automática del Maserati Quattroporte S favorece la fluidez y la suavidad en los cambios de marcha sin comprometer la potencia o la velocidad. La contundente respuesta del motor de 4.7 litros se combina con un software de gestión del cambio que ha sido desarrollado para optimizar la interpretación del estilo de conducción de quien está al volante, de forma que los cambios de marcha se adapten a sus exigencias.
Resultado de la colaboración entre Maserati y ZF, el cambio incorpora convertidor de par hidráulico. Esto proporciona empuje a bajas y medias revoluciones y asegura también potencia suficiente hasta las 7.200 rpm.
El conductor puede modificar la transmisión, para mejorar la adaptación a las condiciones de la carretera o para ajustarla a su propio estilo de conducción, pulsando los botones Low Grip o Sport.
El modo Low Grip garantiza la máxima seguridad cuando la superficie de la carretera está resbaladiza o helada gracias a su acción directa sobre el control de tracción ASR. Al pulsar el botón Sport la transmisión se vuelve más agresiva y pone el énfasis en las prestaciones, con cambios más rápidos a revoluciones más altas. Para mantener el contacto con su herencia de gran turismo, el Quattroporte S se puede conducir también en modo manual accionando el interruptor situado en la consola central.
El chasis del Maserati Quattroporte permite disfrutar de la conducción, al mismo tiempo que mejora el confort y la seguridad. Su rigidez torsional y flexional tiene como resultado un comportamiento equilibrado e incrementa la efectividad de la conducción.
La suspensión delantera y trasera de doble triángulo, con brazos y bujes de aluminio forjado, presenta una geometría antihundimiento y anticompresión. Previene que el frontal se hunda en las frenadas y que la parte trasera se comprima en las aceleraciones. La suspensión de la versión deportiva del buque insignia de Maserati se ha afinado aún más con el sistema Skyhook. Skyhook es un control variable de la amortiguación y permite un óptimo equilibrio en estabilidad. También incorpora nuevas válvulas de paso que mejoran el funcionamiento de los muelles y amortiguadores.
El sistema Skyhook de control electrónico de la suspensión proporciona un ajuste automático y continuo de la amortiguación. Cualquier bache u ondulación que haya en la superficie de la carretera es absorbido y el nivel de confort a bordo se mantiene siempre elevado porque el sistema se adapta incluso al estilo del conductor que esté tras el volante.
Skyhook presume de un software que está dedicado en exclusiva al Quattroporte S y concebido para ofrecer el máximo confort de desplazamiento. Actúa por medio de sensores de aceleración que detectan el movimiento de la carrocería y de las cuatro ruedas y ajusta los amortiguadores en consonancia y al instante.
Hay dos modos diferentes: Normal y Sport. En el modo Normal, la amortiguación es más suave, lo que implica más confort. El conductor puede activar el modo Sport en cualquier momento para imprimir carácter a la conducción y sacar a relucir la naturaleza deportiva y las prestaciones del Quattroporte S.
El comportamiento dinámico del Quattroporte S está asistido por el Programa de Estabilidad de Maserati (MSP). Éste ha sido especialmente diseñado por Maserati para incrementar la seguridad y trabaja integrando el ABS, EBD y ASR. Actúa sobre los frenos y el motor para otorgar al conductor control absoluto del coche incluso en las situaciones críticas. El Programa se basa en una serie de sensores capaces de recoger cualquier movimiento que se aparte del comportamiento ideal del coche. Como el sistema Skyhook, el MSP puede actuar de acuerdo a dos lógicas diferentes. Estas se corresponden con los ajustes seleccionados por el conductor al pulsar el botón Sport de la consola central. Estos ajustes adaptan los amortiguadores, el control de tracción y la velocidad del cambio de marchas.
La dirección asistida electrónica es directa y precisa a alta velocidad, de forma que el conductor percibe lo que el coche está haciendo. Al mismo tiempo, es ligera y fácil de girar a baja velocidad y cuando se realizan maniobras.
La distribución de peso del Maserati Quattroporte S es única en su categoría, con una ligera inclinación hacia la parte trasera (49% delante y 51% detrás). Este reparto transforma a la lujosa berlina en un coche que privilegia el dinamismo y recompensa al conductor con un comportamiento superlativo. Esta puesta a punto se ha conseguido colocando el motor por detrás del eje delantero para maximizar la tracción y la aceleración, mientras que también hace que el coche sea estable y equilibrado.
El nuevo Maserati Quattroporte S incluye un sistema de frenos de altas prestaciones desarrollado por Brembo. Los discos de freno de 360 mm se benefician de la tecnología Dual Cast: hierro fundido para la superficie de frenada y cobertura de aluminio. Esta solución se beneficia del rendimiento consistente del hierro fundido a altas temperaturas y de la ligereza del aluminio.
Las pinzas de seis pistones, con diámetros diferentes, están formadas por un único bloque de aluminio. Así mantienen mejor rendimiento que los equipos de pinzas de dos piezas y ofrecen una potencia de parada imbatible.
El sistema se completa con el ABS, que impide bloquear las ruedas al frenar, y el EBD, que distribuye la frenada entre los ejes delantero y trasero. Ambos sistemas están integrados en el Programa de Estabilidad de Maserati (MSP). Esta solución ofrece excelentes prestaciones, tanto en términos de distancias de detención como en resistencia a la fatiga, incluso bajo un uso intensivo.
Los frenos del Quattroporte S responden siempre con prontitud y cumplen con los estándares que se pueden esperar de una berlina de Maserati.
El nuevo Quattroporte S emplea unos faros delanteros y traseros que han sido desarrollados para ofrecer los mejores resultados en cada función individual. La aplicación de diodos luminosos LED produce un gran impacto en el coche y es uno de los elementos que ligan a este modelo con el Maserati Gran Turismo
Se han mejorado las funciones de iluminación más importantes. El conjunto de xenón frontal incorpora ahora el sistema Adaptive Light Control. Éste proyecta un haz de luz más claro y brillante que el de las lámparas convencionales. Los faros también siguen automáticamente el movimiento del volante de forma que el haz apunta al interior de la curva (hasta un máximo de 15º). Por razones de seguridad, cuando el coche circula por encima de 120 km/h el sistema retorna a una posición fija tradicional.
La función Daytime Running Light es una opción práctica y está compuesta por diez LED situados a lo largo del borde inferior del faro delantero. Los diodos atrapan las miradas y los faros delanteros resultan memorables por sus contornos, que se fusionan impecablemente con la línea exterior del coche. El lavafaros forma parte del conjunto. Las luces antiniebla recogen un planteamiento diferente y están localizadas en el parachoques para asegurar un haz de iluminación más amplio.
El sistema se usa también en la parte trasera, con los 34 LED que forman cada piloto. Se ha empleado esta tecnología porque los LED se iluminan con mayor rapidez y producen un haz de luz más intenso que las lámparas normales. Duran más, consumen menos energía y su rendimiento no decae con el paso del tiempo.


