La tecnología del Maserati Quattroporte
El nuevo Maserati Quattroporte viene equipado con un motor atmosférico de ocho cilindros en V a 90º con 4.244 cc. El sistema de lubricación incluye cárter húmedo, lo que significa una reducción de la sonoridad, haciendo el interior más silencioso.
El propulsor V8 del Quattroporte tiene el bloque de cilindros y la culata realizados en una aleación de aluminio y silicio, con el cigüeñal de cinco apoyos en acero forjado reciclado. La distribución está accionada por dos árboles de levas en cabeza por cada bancada de cilindros y cuatro válvulas por cilindro controladas por empujadores hidráulicos. Los árboles de levas, diseñados específicamente para cumplir con los requisitos de una berlina de lujo, están controlados por un variador continuo de fase de alta presión con tiempos de actuación inferiores a 0,15 segundos.
Los sistemas de inyección y encendido detectan posibles fallos operacionales en el dispositivo de gestión del motor, lo que implica que el coche se mantiene siempre dentro de las pautas de emisiones. El acelerador está controlado electrónicamente mediante tecnología `drive by wire´, mientras que el microprocesador ECU se comunica con el resto de sistemas a través de una red de datos CAN para optimizar el funcionamiento del motor. Todo esto se traduce en una conducción cautivadora. El motor V8 de Maserati entrega su potencia de una forma definida especialmente para proporcionar máximo confort a bordo del Quattroporte y cambios de marcha realmente suaves.
La curva de par, que alcanza su pico de 46 kgm a 4.750 rpm, se caracteriza por su fluida entrega. El motor sube de vueltas de forma progresiva y sin ningún salto repentino para ofrecer una potencia constante a lo largo de todo el rango de revoluciones. Las prestaciones del Quattroporte están entre las mejores en la categoría de berlinas de lujo, con 405 CV de potencia, una velocidad máxima de 270 km/h. y 5,6 segundos para acelerar de 0 a 100 km/h.
La transmisión automática del Maserati Quattroporte privilegia la fluidez y la suavidad en los cambios de marcha sin comprometer la potencia o la velocidad. La caja de cambios, resultado de la colaboración entre Maserati y ZF, incorpora convertidor de par hidráulico. Esto proporciona empuje a bajas y medias revoluciones y también asegura potencia suficiente hasta las 7.200 rpm.
El conductor puede modificar la transmisión, para mejorar la adaptación a las condiciones de la carretera o para ajustarla a su propio estilo de conducción, seleccionando los botones Sport o Low Grip.
El modo Low Grip garantiza la máxima seguridad cuando la superficie de la carretera está resbaladiza o helada gracias a su acción directa sobre el control de tracción ASR. Al pulsar el botón Sport la transmisión se vuelve más dinámica y pone el énfasis en las prestaciones, con cambios más rápidos a revoluciones más altas. Para mantener el contacto con su herencia de gran turismo, el Quattroporte se puede conducir también en modo manual accionando el interruptor situado en la consola central.
El chasis del Maserati Quattroporte permite disfrutar de la conducción, al mismo tiempo que mejora el confort y la seguridad. Su rigidez torsional y flexional tiene como resultado un comportamiento equilibrado e incrementa e buen tacto al volante.
La suspensión delantera y trasera de doble triángulo, con brazos y bujes de aluminio forjado, presenta una geometría antihundimiento y anticompresión. Previene que el frontal se hunda en las frenadas y que la parte trasera se comprima en las aceleraciones. La suspensión del Quattroporte se ha afinado todavía más con unos amortiguadores de tarado confortable que aseguran una conducción fluida. Esta puesta a punto da como resultado un coche ágil con un balanceo de carrocería contenido.
El sistema Skyhook está disponible en el Quattroporte como opción. Este dispositivo de suspensión controlada electrónicamente proporciona un ajuste automático y continuo de la amortiguación. Cualquier bache u ondulación que haya en la superficie de la carretera es absorbido y el nivel de confort a bordo se mantiene siempre elevado porque el sistema se adapta incluso al estilo del conductor que esté tras el volante.
Skyhook presume de un software que está dedicado en exclusiva al Quattroporte y concebido para ofrecer el máximo confort de desplazamiento. Actúa por medio de sensores de aceleración que detectan el movimiento de la carrocería y de las cuatro ruedas y ajusta los amortiguadores en consonancia y al instante.
Hay dos modos diferentes: Normal y Sport. En el modo Normal, la conducción es más suave, lo que implica más confort. El conductor puede activar el modo Sport en cualquier momento para imprimir carácter a la conducción y sacar a relucir la naturaleza deportiva y las prestaciones del Quattroporte.
El comportamiento dinámico del Quattroporte está asistido por el Programa de Estabilidad de Maserati (MSP). Éste ha sido especialmente diseñado por Maserati para incrementar la seguridad y trabaja integrando el ABS, EBD y ASR. Actúa sobre los frenos y el motor para otorgar al conductor control absoluto del coche incluso en las situaciones críticas. El Programa se basa en una serie de sensores capaces de recoger cualquier movimiento que se aparte del comportamiento ideal del coche. Como el sistema Skyhook, el MSP puede actuar de acuerdo a dos lógicas diferentes. Estas se corresponden con los ajustes seleccionados por el conductor al pulsar el botón Sport de la consola central. Estos ajustes adaptan los amortiguadores, el control de tracción y la velocidad del cambio de marchas.
La dirección asistida electrónica es directa y precisa a alta velocidad y transmite con exactitud al conductor lo que el coche está haciendo. Al mismo tiempo, es ligera y fácil de girar a baja velocidad y cuando se realizan maniobras.
La distribución de peso del Maserati Quattroporte es única en su categoría, con una ligera inclinación hacia la parte trasera (49% delante y 51% detrás). Este reparto transforma a la lujosa berlina en un coche que privilegia el dinamismo y recompensa al conductor con un comportamiento superlativo. Esta puesta a punto se ha conseguido colocando el motor por detrás del eje delantero para maximizar la tracción y la aceleración, mientras que también hace al coche estable y equilibrado.
Los frenos del Maserati Quattroporte están compuestos por cuatro discos ventilados (de 330 mm delante y detrás) con pinzas fijas de cuatro pistones delante, detrás y en el freno de estacionamiento. El ABS impide el bloqueo de las ruedas al frenar y el EBD distribuye la frenada entre los ejes delantero y posterior; ambos sistemas están integrados en el Programa de Estabilidad de Maserati (MSP). Esta solución ofrece prestaciones excelentes tanto en términos de distancias de detención como en resistencia a la fatiga, incluso bajo un uso intenso. Los frenos del Quattroporte responden siempre con prontitud y cumplen con los estándares que se pueden esperar de una berlina de Maserati.
El nuevo Quattroporte emplea unos faros delanteros y traseros que han sido desarrollados para ofrecer los mejores resultados en cada función individual. La aplicación de diodos luminosos LED produce un gran impacto en el coche y es uno de los elementos que ligan a este modelo con el Maserati Gran Turismo.
Se han mejorado las funciones de iluminación más importantes. El conjunto de xenón frontal incorpora ahora el sistema Adaptive Light Control. Éste proyecta un haz de luz más claro y brillante que el de las lámparas convencionales. Los faros también siguen automáticamente el movimiento del volante de forma que el haz apunta al interior de la curva (hasta un máximo de 15º). Por razones de seguridad, cuando el coche circula por encima de 120 km/h el sistema retorna a una posición fija tradicional.
La función Daytime Running Light es un extra práctico y está compuesta por diez LED situados a lo largo del borde inferior del faro delantero. Los diodos atrapan las miradas y los faros delanteros resultan memorables por sus contornos, que se fusionan impecablemente con la línea exterior del coche. El lavafaros forma parte del conjunto. Las luces antiniebla recogen un planteamiento diferente y están localizadas en el parachoques para asegurar un haz de iluminación más amplio.
El sistema se usa también en la parte trasera, con 34 los LED que forman cada piloto. Se ha empleado esta tecnología porque los LED se iluminan con mayor rapidez y producen un haz de luz más intenso que las lámparas normales. Duran más, consumen menos energía y su rendimiento no decae con el paso del tiempo.



